A veces es bueno volver sobre las pisadas ya dadas. Es bueno mirar hacia atrás. Es bueno contemplar el camino recorrido y por sobre todo ver a quienes hemos tenido a nuestro lado en esos momentos pretéritos.
Intentaré describirlo con una experiencia personal.
Una invitación para que por una vez… dejémosle algo a Dios.
En este mundo que ya cada día nos depara menos sorpresas, por favor dejémosle algo a Dios…
Porque ya nada sorprende.
La verdad es que hemos perdido la capacidad de asombro. Si en las noticias escuchamos que cayó un avión con 200 personas, sólo nos limitamos a decir: “menos mal que no iba ningún conocido mío”.
Además vivimos los acelerados tiempos del “Pre”, parece que se estila vivir la vida por adelantado. Todo es anticipado. Lo he dicho muchas veces: arroz “pre-graneado”, telas “pre-lavadas”, tarjetas telefónicas de “pre-pago”, comportamiento (Leer más)
Cuando a los 43 años fui “abuelo” por primera vez; creo que estaba en una etapa de adulto joven y no lo percibí de la misma manera que ahora; es más, por esos días también esperaba la llegada de mi hijo menor...
Por otra parte, me encontraba alejado de mis afanes literarios y recuerdo que ni se me ocurrió escribir algo al respecto de aquel acontecimiento (sólo unos pensamientos para mi hija).
Pero hoy, habiendo alcanzado hace un mes el Km. 56, creo aquilatarlo de otro modo.
Los hijos deben y tienen que partir, a volar con alas propias. Aunque (Leer más)
En estos momentos voy viajando en el metro; he logrado sentarme hace un instante, pero momentos atrás era empujado, pisoteado y hasta casi desplazado contra mi voluntad, por un mar de gente.
Paréntesis (sorbo de agua mineral).
Prosigo. Al ver la actitud de las personas sentí los irrefrenables deseos de escribir algo al respecto.
¿Por qué hemos aceptado llegar a vivir un mundo tan agitado, tan acelerado?
Ya no le estamos dejando nada al simple devenir de las cosas. Todo lo queremos dirigir, todo lo queremos modificar. Lluvia artificial, cirugía plástica (no habiendo patología), frutas de sabores híbridos, atletas super-hombres, (Leer más)
Me correspondió el irrenunciable privilegio, el alto honor y la gran responsabilidad de estudiar en el colegio público más antiguo y de más renombre en el país: El Instituto Nacional.
Siempre he pensado que alrededor de los 6 años, el ser humano comprende lo fácil que resulta tomar un lápiz y escribir… pero bienaventurados los que en algún momento de su existencia, aprenden a escribir con el alma. Y es por eso que quisiera plasmar en estas líneas mi gratitud por aquella oportunidad que me presentó el destino allá por el
(Leer más)
No estoy contra la modernidad. No estoy contra los progresos sociales ni comunicacionales. Pero sí estoy contra la decadencia valórica de cierta televisión de los nuevos tiempos.
Creo que es fácil comprobar como los “realities” desnudan debilidades de nuestra sociedad, dando tribuna muchas veces a bajos valores del ser humano; como por ejemplo complotar contra sus pares en pos de un éxito personal.
A veces 50 millones de pesos son un buen incentivo para traicionar a un amigo. Total por mucho menos, Judas ya lo hizo con Cristo.
Ver como se confabulan supuestos “hasta ayer amigos”, para dejar fuera del (Leer más)
Por años de años se ha dado en citar como condicionantes del homosexualismo: predisposición genética, hijos de padre ausente y madre dominante, inducción por terceros, etc. Pero hoy algo me ha llevado a reflexionar acerca de una nueva y contemporánea causal de él.
Me correspondió observar en el interior de un carro del metro, la actitud de tres jovencitas cuyas edades debieron haber fluctuado entre los 13 y 15 años; iban abrazadas, se miraban, se hablaban, se mimaban, más con ternura que protagonizando una escena censurable. Algunos furtivos besos me confirmaron su condición. Pude extraer de sus rostros, miradas abatidas,
(Leer más)
Comentarios recientes
hace 2 meses
hace 5 meses
hace 8 meses
hace 10 meses
hace 10 meses